Los hundimientos de tierra dejan fotos espectaculares. Estremece pensar que la tierra pueda abrirse y engullir casas, automóviles e incluso personas.

Muchos de estos casos se deben a fenómenos naturales: el agua filtrada erosiona los fundamentos solubles o los depósitos volcánicos y, con el tiempo, se crea un vacío y la superficie acaba cediendo.

Pero en algunos casos el agua se filtra por el mal estado y la antigüedad de la infraestructura de las compañías suministradoras.

Veamos algunos casos espectaculares:

Un automóvil dentro de un agujero en St. Louis, Missouri (EE. UU.).

Toda una fila de automóviles en un agujero en Florencia (Italia).

Una cabina de teléfono en un agujero en Jasper’s Green, Braintree (Reino Unido).

Un gigantesco agujero en la Ciudad de Guatemala, que parece obra de alienígenas.

Un viejo autobús en un agujero en Norwich (Reino Unido).

Un autocar nuevo en un agujero en Norwich (Reino Unido).

El hundimiento de una carretera en Seattle (Estados Unidos).

Un sumidero en el mar frente a las costas de Belice.

Las consecuencias de las fugas no solo son el costo del agua malgastada, sino también los daños causados:

una razón más para utilizar soluciones de monitorización de redes como iNet de i2O, que permite tener controlada la red y realizar las tareas de mantenimiento de manera efectiva, o para implementar soluciones de gestión avanzada de la presión como oNet de i2O, que ayuda a minimizar las fugas y prolongar la vida útil de los activos.