Noticia de interés: la chilena Esval (Empresa Sanitaria de Valparaíso) tiene un responsable de presión. ¿Tal vez un avance de lo que nos deparará el organigrama de las compañías de aguas en el futuro, o simplemente una rareza?

Ya sea por las estrictas normativas sobre fugas, por las roturas de tuberías o por las fugas en las redes, muchas compañías tienen responsables de fugas. Normalmente, se dedican a detectar las fugas y repararlas. A veces es una tarea ingrata: la reparación de una fuga puede provocar otra fuga en cualquier otro lugar. El papel que desempeña un responsable de fugas puede ser muy operativo, especialmente si reporta al responsable de la red. Pero, en muchos casos, esto va en detrimento del área de estrategia y planificación, es decir, de la capacidad de decidir cómo minimizar las fugas con los medios más rentables.

En Esval, el responsable de la presión se encarga de mantener la presión mínima viable en toda la red. El nivel mínimo garantiza el nivel de fugas más bajo, el menor número de roturas debido a la presión y los transientes, y una mayor vida útil de las infraestructuras. Lo de «viable» quiere decir que los consumidores reciben en todo momento un nivel adecuado de presión. Parece una estrategia muy razonable que moderaría la necesidad de concentrarse únicamente en detectar y reparar las fugas.

Además, a medida que las normativas en materia de fugas se van haciendo más estrictas, tampoco es mala idea contar con la figura de un responsable de presión simplemente por una cuestión de tranquilidad…